sábado, 13 de octubre de 2012

Del desvirgador fracasado

Quiero brindar por el desamor y el estiércol que se parecen mucho, ¡salud hermanos!. Hace poco la bella Milena de 18 angelicales años me besó y me hizo saber que aún tengo el corazón cursi de siempre; pero justo hoy que el cielo está lleno de estrellas, justo hoy me dijo que tiene una relación de 3 años con otro imbécil y que lo nuestro no funcionará. Cuando me lo dijo sentí lo mismo que ahora siento: mi corazón llenándose de nada, como si un agujero negro creciera dentro de mí y el vacío infinito me absorbiera con ferocidad. Por eso brindo como llamando a la poesía, mi amor incondicional. El frío de la noche y del alma me sacuden levemente. La tristeza me tumba en la mesa y un poco de mis lágrimas y del alcohol de mi vaso, se derraman y se mezclan. Sufro pensando que esos muslos y esos senos tiernos y blancos serán de otro. Otro será el propietario y el explorador de esos surcos de ensueño llenos de miel. Otro besará esos labios rosados maravillosos que me llevaron al cielo. Otro hijo de perra tocará aquel cabello castaño y rizado que yo toqué con adoración. Otro que no soy yo, se casará con ella sólo para follarla día y noche hasta que se haga vieja. Otro que no soy yo, dejará de amarla.


lunes, 3 de septiembre de 2012

Del escritor furtivo

Quiero dedicar este post a mis escazos lectores. Preguntarles o mejor dicho reclamarles por qué me leen. Qué pasa por sus ingenuas o podridas mentes como para detenerse a leer mis estupideces. No se dan cuenta que todo lo escrito aquí, sale de un corazón triste y amargado, y siendo así, no existe provecho  alguno en detenerse en esta cripta. En realidad no lo entiendo. Váyanse de aquí, no quiero a nadie. Déjenme solo.

domingo, 5 de agosto de 2012

Un día más, un día menos. El tiempo es nada. No existe en realidad. Yo sigo vivo pero estoy muerto. Estoy muerto. Soy un zombi que no tiene ansias de cerebro sino de ti. Estoy sentado sobre mi tumba, mirando las estrellas que se van, sosteniendo un cigarrillo con la vida que no fue. Estoy muerto amor, muerto por ti y todo esto es como un sueño lento tan lento tan lento...que no termino de morir.

De "Estoy muerto" 2012. Oswaldo Zavala

miércoles, 11 de julio de 2012

Este poema lo escribí cuando empecé la universidad, en medio de una aburrida clase de derecho. Con el tiempo lo fui modificando y no sé si mejorando; pero debo confesar que hasta ahora, después de varias años, no lo he terminado. Espero que a alguien le guste.

domingo, 1 de julio de 2012

Esto es tan inexplicable como aquello. Los rios de la vida y de la muerte siguen su curso contradictorio y conflictivo. Yo sigo amándote y odiándote como el imbécil que siempre fui y que siempre seré. No entiendo nada de lo que veo y menos de lo que siento, y es que, sintiendo, entiendo menos y comprendo más el sinsentido de la confusión. No es momento para explicar ni para sentir lo que se aglutina en la garganta como un grito o como un nudo de intriga, no es momento para ello. Ahora sólo queda abrir los ojos como un maniquí inerte mirando las estrellas caer y caer con su inexplicable belleza. Las palabras, la belleza, el amor, el fuego, la vida y todo lo posible de ser simbolizado en representaciones mentales, siempre fueron fenómenos mentales, hijas de nuestra inacabable imaginación. Desconocer lo que pasa al morir, es un misterio que ridiculiza la vida y la hace parecer como un sueño del que algún día hemos de despertar.

sábado, 2 de junio de 2012

Me he dado cuenta que no tengo futuro como escritor. Mientras a mí me faltan cualidades a otros les sobran. Me he dado cuenta de eso pero algo muy profundo en mí se niega a aceptarlo y se niega con terquedad, ante ello, sólo me queda tratar de descubrir a dónde me llevará esta terquedad necia...

lunes, 16 de abril de 2012

Últimamente la gente me da alergia. Desconozco las razones pero trato de evitar siempre el trato con las personas. No soporto su imperfección. Sus palabras vacías y estúpidas. Odio cuando creen que siempre tienen la razón. Es deleznable escuchar aconsejarte a alguien como si supiera todo. Me dan pena los imbéciles que caminan con el pecho inflado. Siento náuses cuando alguien se me acerca y me dice hola, pero me alegra cuando me dicen adiós. Disfruto la paz de la soledad. Saber que nadie está a mi lado. Qué hermoso sería el silencio de la ausencia y conversar únicamente con el mundo más allá de las palabras. Sería musical y placentero.