domingo, 18 de marzo de 2012

No soy tan bueno en el inglés como en la bebida, pero he logrado aprobar dos ciclos consecutivos en el Cultural sólo para verla y estar a su lado. Ella tiene un rostro hermoso, puro y angelical, que probablemente son consecuencia de su edad muy joven. Es bellísima, me vuelve loco verla tan seria, tan blanca, tan señorita. Le sobra el garbo a sus manos esbeltas. Sus cabellos se enroscan como las antenas de una mariposa escarlata. Y sus ojos marrones brillan como un misterio imposible. Me siento un niño cuando la veo. Estoy enamorado de su pureza, de sus dedos delicados y sus mejillas sonrosadas. Su voz es otro asunto, oh su voz!, su voz oscila entre un tono grave, serio, firme y sensual. Es una dama muy madura a pesar de sus añitos. Quisiera casarme con ella o al menos empezar hablándole; sin embargo como si se tratara de un verdadero amor imposible, su sombra desaparece entre la multitud que se aglutina al final de la clase, o quizás huye. Hace bien.

viernes, 17 de febrero de 2012

A mi maestro



Un día como hoy, hace 176 años, nació el poeta español Gustavo Adolfo Bécquer. Poeta romántico, autor de conocidos poemas como el de las oscuras golondrinas, qué es poesía, entre otros; y autor también de leyendas como los ojos verdes, rayo de luna, el monte de las ánimas, etc.
Un día como hoy un hombre con una sensibilidad admirable nació y nos permitió conocer sus más íntimos sentimientos a través de sus escritos.
Bécquer para mí es más que alguien a quien admiro, es mi maestro, es alguien que me ayudó a darle sentido a mi vida.

¡Qué viva el romanticismo y que regresen siempre las oscuras golondrinas de la poesía!

Fragmento del poema IV del libro Rimas y Leyendas de G.A. Bécquer:

(...)
Mientras haya unos ojos que reflejen
los ojos que los miran
mientras responda el labio suspirando
al labio que suspira,
mientras sentirse puedan en un beso
dos almas confundidas,
mientras exista una mujer hermosa
¡habrá poesía!

viernes, 3 de febrero de 2012

Oh qué dolor

La verdad ya no le encuentro sentido a seguir escribiendo, me parece algo inútil muchas veces. A la gente le importa poco lo que me pase, lo digo porque cuando veo un blog me cago en lo que dice, además que la gente suele decir tanta estupidez y ni siquiera respeta el mínimo de ortografia, eso me decepciona y me deprime, y me quitan las ganas de escribir. Pero a pesar de todo este rollo, voy a escribir, porque ganas de leer no tengo, de ver televisión peor, estoy harto de llamar a tanta pendeja que contesta cuando quiere y que piensa que uno es millonario para llamar toda la noche, además estoy cansado de esperar a la poesía, quien seguramente como buena prostituta , ha de estar revolcándose con otro. Así que voy a escribir sobre algo extraño que justo hoy me ocurrió. Hoy cuando caminaba por la calle Bolívar me encontré con un pata de la universidad y con su flaca, ambos compañeros de promoción, y después de saludarlos y preguntarles qué tal les va, me despedí, avancé unos metros y a lo lejos vi al amor de mi vida, la mujer que conocí cuando tenía 18 años y a la que nunca hasta hoy pude olvidar, levantando su manito de muñeca para saludarme, lo peor de todo es que venía hacia mí con un sonrisa cálida y con el hijo de puta de su marido. Me saludó afectuosamente como si fuera mi gran amiga, a pesar de mi cara de palo, pero bueno hice un esfuerzo y la saludé a pesar de que me engañó y se fue con ese malnacido, en fin, la saludé, le dije que estaba flaca porque en realidad lo estaba, la vi vieja a pesar de tener veintitantos años, y es que la vi con ojeras y arrugas, en ese momento pensé que seguro la está pasando mal, aunque no creo, debe tirar con el idiota ese todas las noches, conociendo lo calentona que era. Después de presentarme a su esposo, le pregunté de su hijo y a qué se estaba dedicando, me dijo que está metida en lo de su empresa constructora y que también vende bocaditos a no sé quién mierda, pobre puta me dije repetidas veces, si se hubiera quedada conmigo no estaría tan vieja ni harapienta, pobre puta, me repetía mientras me despedía con afecto y pena y dolor. Unos pasos después mis ojos empezaron a lagrimear lentamente, y un millón de preguntas salían desde mi corazón lo pude sentir nítidamente, desde mi corazón. Y así me fui como un zombi caminando, sólo caminando porque me había nublado completamente.

Bueno, estoy jodido, el amor de mi vida, la mujer de mis sueños se fue con otro, realízó el sueño que imaginamos juntos, el de tener un hijo, con otro; y me saluda como si nada hubiera pasado. A pesar de todo eso, me da pena la puta de mierda, me da pena y por mi santa madre, porque mi madre es realmente una santa, si ese pobre imbécil se muere no lo pensaría dos veces para ir corriendo a comprarle una crema antiarrugas y después de mandarla a la mierda y reclamarle lo puta que ha sido, le haría el amor para así asumir con garbo y derecho, todos sus problemas y hacerlos nada, y decirle únicamente que sólo tiene que sonreir porque la amo demasiado y haría todo por verla feliz.

Ana, eres realmente una puta conchuda pero tan hermosa como para amarte toda mi vida.

jueves, 22 de diciembre de 2011

Despertar

Abrí la puerta y encontré un salón amplio y vacío. El piso era rojo como la sangre y las paredes blancas como si fueran de papel. Había numerosos maceteros con helechos en los contornos, ellos daban un aspecto natural al ambiente. Y al medio de todo había una mujer sentada en un asiento de cuero, con los codos reposados en un escritorio de madera al frente del cual había una silla vacía que parecía esperarme, y yo me acercaba. La mujer era una señora de cabello negro azabache, con uñas largas y con alhajas por doquier. Tenía la mirada muy despierta y los gestos convincentes. Quizás sus casi cincuenta años que le calculaba, le ayudaban a inspirar respeto; sin mencionar su chaqueta vino tinto que le añadía seriedad. Ella proyectaba la imagen de una persona sabia, conocedora de los secretos del universo. Me acerqué cada vez más y me miró como si me conociera más que yo. Me dijo que me siente y lo hice. No recuerdo qué cosas le conté pero es probable que le haya resumido mi vida y mis problemas. Después de eso se levantó como si hubiera comprendido el asunto y dijo que todo saldría bien. Tomó mi cabeza con ambas manos y firmemente expresó que todo radica en ser libre, que debo liberarme, dejar que mi sangre fluya. En ese momento cerré los ojos y sentí un río fluir dentro de mí, parecía que algo indescriptible me inundaba, sentí tener fuerza, voluntad, esperanza, todo, pero me ahogaba en ese caudal impetuoso de sensaciones, y ella seguía repitiendo que sea libre, que sea libre, y no sabía como serlo, así que desesperadamente le supliqué que me ayude y respondió: no puedo ayudarte, porque siempre has sido libre. Y me desperté

viernes, 4 de noviembre de 2011

Reflexión absurdamente estructurada por una máquina intentando cobrar vida

Algo inefable recorre aquello que forma parte de mi cuerpo pero cuya materia es invisible. Escucho música para ver si la ansiedad puede ser detenida, sin embargo es otro intento fallido. Dentro de poco tengo que volver a navegar entre la horrible bruma del monótono devenir y para luchar debo nadar hasta encontrar algo no insípido, porque ahora todo está incoloro y muerto. Soy víctima del tedio. El tedio me acecha desde siempre pero cada cierto tiempo como hoy me atrapa entre sus manos agrietadas y toscas. Estoy atrapado porque he abandonado la poesía.

Nada de lo que está pasando es verdad. Todo lo antes dicho es mentira. Jamás se puede abandonar la poesía. Cosa diferente es no hacer poemas, pero siempre se hace poesía. Quizás lo que ahora me agobia es no poder dedicarle tiempo, es dejar que su voz cuyo nacimiento es un milagro, escape. Pero es que siento el peso de la vida. Siento que hasta el aire cuesta; no obstante me está costanto mucho más vivir sin ella, y es que en realidad ¿qué vale más? ¿vivir para morir o vivir hasta morir?

miércoles, 17 de agosto de 2011

Sueño casi siempre contigo. Cuando no sueño nada tengo la sensación de haberlo hecho también contigo. Me despierto y ya mis labios pronuncian tu nombre junto a los rayos del sol. Soy un atrevido insensato gorrión en cuyo corazón habitas ríes cantas y alborotas. No te amo, el amor es insuficiente para mí.

sábado, 23 de julio de 2011